Bueno, está bien, el tema puede resultar risible o hasta ridículo pero así es, un senador de Estados Unidos demandó a Dios ante una corte en el Estado de Nebraska. El legislador lo acusa de haber provocado graves catástrofes y tragedias.
Este tema puede que sea un tanto insólito, o incluso banal ( ya recibí un regaño por tratar el tema del proyecto de ley que castiga la infidelidad), sin embargo, según he visto en la noticias, el motivo que llevó a este legislador a demandar a Dios, no fue en realidad llevar a juicio al padre del Universo, sino poner de presente que en EUA se podría presentar un demanda ante cualquier corte por razones superfluas o intrascendentes.
En el caso colombiano ya hemos visto como se ha utilizado la acción de tutela y la acción popular para pedirle a los jueces que se pronuncien sobre asuntos de todos los pelambres, generando una hipertrofia en el aparato judicial, o por lo menos una inusitada carga de trabajo adicional.
La corte de un distrito en Nebraska aceptó la demanda, sin embargo, creemos que eso también podría mostrar como el aparato judicial norteamericano estudia todas las peticiones, incluso las más extravagantes, para reafirmar su democracia.
Este tema, más que la demanda contra Dios (lo cual nos resulta imposible de resolver), debe servir para que los legisladores de los países revisen la operatividad del sistema judicial, incluso hoy en día en Colombia se estudia la posibilidad de suprimir ciertos órganos jurisdiccionales para ahorrar dinero. Pero lo más interesante sería, ver la posibilidad de reglamentar con mayor precisión ciertas acciones para que estas no congestionen el aparato judicial, y que ciertas causas sean tratadas de manera más dinámica.
Que Dios nos bendiga para que se hagan estas reformas, y para que se presenten demandas serias y con sustento no sólo en Colombia sino en el mundo entero que él creo.