LOCKE, HOBBES, DEMOCRACIA Y TIRANÍA

En "El leviatán" Thomas Hobbes afirma que "el hombre es lobo para el hombre", esto significa que el ser humano esencialmente es "malo" para este autor. En contraposición a Hobbes, John Locke determina que el hombre en un estado esencial es "bueno".
Hobbes, por lo tanto, explica que el Estado surge como un tercero que permite detener las naturales tendencias destructivas del Hombre. Locke, estima que el ser humano vive armoniosamente entre sí, pero que es inevitable que surja el Estado como un mediador en los conflictos de los hombres por el derecho de propiedad.
Indudablemente, para Hobbes no podría existir la democracia, de hecho, ése tercero es un tirano en la teoría hobbesiana, por eso mismo lo llama el leviatán, el monstruo tirano que no permite que los seres se maten unos con otros. Para Locke, la democracia es posible, los Hombres pueden convivir armoniosamente, por lo tanto pueden elegir a sus gobernantes de manera soberana.
¿Qué vigencia tienen hoy en día estas teorías?, después de cuatro siglos, el mundo ha cambiado, la democracia es el sistema de elección de gobernantes más extendido por el planeta, y la tiranía está prácticamente proscrita en los Estados.
La democracia, en el universo de Locke, sólo es posible si se presume que el ser humano es bueno, si fuera al contrario la democracia no tendría sentido. Hobbes en su tiempo, fue atacado por avalar la tiranía de una familia real, y lógicamente en el mundo moderno no tendría sentido pensar que el Hombre es malo, ya que si todos son perversos en su naturaleza ¿ quién podría mandar? ¿ el menos malo?, habrían entonces como grados de maldad para poder determinar el gobierno, o ¿ es que Hobbes era maniqueo? ¿hay algunos hombres malos y otros buenos?.
El sistema de Hobbes nos deja muchas dudas, porque un sistema de hombres perversos no puede construir nada. Locke tenía razón, porque ésa era la única forma de construir Estados y sus sistemas jurídicos.
Hoy en día la democracia es casi un dogma conveniente, todos los hombre son buenos, de allí se deducen principios como el de la buena fe, que ha dado lugar a la contratación en el Derecho Privado. La mala fe y su presunción sólo podría generar un sistema de amos y esclavos, y posiblemente quien gobernara no fuera el menos malo sino el más fuerte.
En la democracia los hombres evolucionan, hay esperanza, en la tiranía no hay esperanza sólo lucha, en la democracia a pesar de que los hombres cometen errores se confía en su rehabilitación, en la tiranía simplemente hay débiles y fuertes, y sólo aquellos que pueden por la fuerza salir triunfantes son los que gobiernan o el error estaría en la debilidad.
Yo prefiero la democracia, es optimista, la tiranía es pesimista, la democracia no aplasta a los débiles, la tiranía sí.
Son importantes las posiciones de Locke y de Hobbes hoy en día, cuando muchos empiezan a desconfiar en la democracia, lo cual es inaceptable, ya que lo contrario sería aceptar que el Hombre sólo puede ir a su autodestrucción, porque eso es lo que no dijo Hobbes, si todos son malos sólo hay una vía y no es muy buena.
La democracia es el camino para la esperanza, la tiranía sólo destruye. Miren ustedes cómo dos posiciones de dos filósofos clásicos todavía tienen sentido. Tal vez los Hombres no hemos aprendido de nuestros errores pasados, el futuro es la democracia, el pasado ha tenido tiranos que han destruido sus sociedades.
Hobbes no fue realista, vio sólo un aspecto de la realidad, un aspecto parcial, por eso sus teorías se quedaron cortas, las de Locke sí fueron acogidas, y son las que han podido dar evolución a las sociedades que se rigen por la democracia.

Pd: No deje de leer "La dignidad de los soldados del tiempo dorado".

Los mejores abogados

He visto en algunas revistas las listas de los mejores abogados o de las mejores firmas de abogados, lo cual me ha llevado a reflexionar sobre el perfil del buen jurista.

Un buen abogado es aquel que conoce la ley y la jurisprudencia, aquel que ejerce su profesión con honestidad, y sobretodo aquel que tiene un compromiso con el medio en el que vive, y por lo tanto busca la justicia y la verdad.

¿ Es éste el perfil de los buenos abogados que tenemos en nuestro medio ? Yo pensaría que en ciertos casos sí, pero en la mayoría no. Para la sociedad el buen abogado es quien ha llegado a acumular mucho dinero y riqueza, el que tiene mucho renombre así sea participando en escándalos o en situaciones que generan publicidad excesiva, el que tiene muchos postgrados y sabe hablar muchos idiomas, o el que defiende a los más poderosos de forma independiente de si las causas son justas o no.

Nuestra profesión se encuentra en crisis así no lo queramos reconocer, la imagen que tiene la sociedad del papel del abogado no siempre es la mejor, hay muchas facultades de Derecho, la ética se deja en un campo secundario del ejercicio profesional en ciertas ocasiones, y lo peor y más preocupante: se ha perdido la función esencial del abogado en su comunidad.

Cuando estaba en primer año de Derecho, un profesor me preguntó sobre mi proyección profesional hacia futuro, y yo le contesté: " Quiero ayudar a resolver problemas", el profesor se burló de mí en frente de todos mis compañeros y dijo: "Me imagino que desde pequeño usted siempre ha querido resolver problemas" lo que causó hilaridad en el auditorio para mi disgusto.

Lógico, en el ámbito profesional los abogados ya no son juristas, salvo contadas excepciones, porque la excesiva especialización ha llevado que los profesionales del Derecho se centren en un nicho determinado del ordenamiento jurídico, se sepan de memoria los artículos correspondientes, y cobren los correspondientes honorarios.

En Roma, los ad-vocatums, personas honradas y de mucha cultura ejercían la labor de defensa jurídica de manera gratuita, hoy en día el Derecho es muy lucrativo para muchos, y bienvenido que así sea, pero no podemos descuidar que el objetivo de nuestra profesión es buscar la justicia en la sociedad para que se establezca la armonía y la paz.

Los abogados somos arquitectos de la sociedad, decía un notable jurista colombiano ya fallecido, ¿pero de verdad estamos los abogados ayudando a construir una mejor sociedad? algunos responderán que sí, pero yo quedo con la duda.

El ordenamiento jurídico es cada vez más complejo, y las personas necesitan cada día más de un abogado, pero ¿ eso será bueno para la sociedad ?, un ordenamiento jurídico extenso y complicado lleva por consiguiente a la inseguridad jurídica, y por lo tanto al desorden y al desastre.

La humanidad de nuestros abogados es un punto que he querido tocar, refiriéndome a la responsabilidad social. En las páginas web de algunas firmas y bufetes nota uno un acápite llamado así "responsabilidad social", y consiste en la ayuda probono que dan algunos de esos bufetes a organizaciones que ejercen la filantropía. Me parece muy conveniente esta labor, pero ojalá no sea por pura imagen o porque está de moda.

La filantropía en el Derecho es un punto vital para fortalecer nuestra profesión, pero ¿dónde está?, yo creo que en un espacio muy secundario. Servir en algunos casos probono (sin cobrar honorarios) es sólo una muestrica de un ensayo de querer practicar la filantropía.

Nuestras sociedades necesitan abogados comprometidos con su entorno, y no únicamente para que saquen unas cuantas monedas y den limosna para acallar las voces de la conciencia. El abogado tiene una misión y es estar al servicio de la justicia y de la verdad, ésa es la verdadera filantropía, lo otro no es más que un ropaje de publicidad muy conveniente para atraer más clientes. Con esto no quiero decir que todas las oficinas o bufetes de abogados que practican el ejercicio probono o en sus páginas web que hablan de la responsabilidad social sean ajenas a la verdera filantropía, ya que eso sólo lo saben los mismos abogados y su conciencia, sin embargo, en el ámbito profesional los que estamos dedicados al Derecho sabemos quién es quién, o al que le caiga el guante que se lo chante (como alude el dicho popular).

Los mejores abogados son aquellos que muchas veces no tienen mucha riqueza material pero el ejercicio de su profesión es impecable, son aquellos que sirven a su sociedad de manera realmente útil anteponiendo la justicia y la verdad antes que el poder y el dinero. Los mejores abogados son aquellos que tienen una conciencia de pertenecer a una humanidad, y obran con humanidad, sabiendo que nuestra existencia en esta tierra es momentánea y que lo único que nos llevamos, como decía el inmolado jefe liberal Luis Carlos Galán, es lo que damos. Los mejores abogados son los que tienen como premisa: el servicio a su país, a la humanidad, y dejan en segundo término las ganancias en sus cuentas bancarias.

Un nuevo abogado, el mejor abogado, es el que busca todo lo dicho, ¿se estará cumpliendo con todo esto? ¿ de verdad?, a mi pesar creo que no , la competencia, la deshumanización de la profesión, la super-especialización, la sobrevaloración del conocimiento técnico por encima de los valores humanos, están poniendo a los abogados en una situación muy incómoda. En uno de los capítulos de la serie "Los Simpsons", alguien se preguntaba cómo sería el mundo sin abogados, y la imagen era mitad cómica y mitad devastadora, ya que aparecían todos cogidos de la mano, felices, y el arco iris de fondo. Una sociedad que ve a los abogados como seres que se enriquecen pero que no cumplen una labor constructiva, es una sociedad que cada día verá a los abogados como males necesarios, y en últimas, como males. Eso no lo podemos permitir, los mejores abogados debemos actuar de inmediato para impedir esa inercia, invitar a dar un giro al timón del ejercicio de la profesión, y demostrar que los abogados son útiles y seguirán siendo útiles, y no porque el ordenamiento jurídico sea complejo, sino porque son seres que de verdad buscan construir una sociedad armoniosa y justa.

Al leer estas palabras muchos esgrimirán una sonrisa, como la de aquel profesor que en primer año de carrera se mofó de mí por pensar esto. No me importa, porque creo que los mejores abogados sí sabemos a lo que me refiero.
 

McCAIN, CLINTON U OBAMA: ¿QUIÉN SERÁ?

Las elecciones primarias de los partidos demócrata y republicano para determinar al nominado para la presidencia de Estados Unidos están muy reñidas. En el lado republicano, las cosas se ven más despejadas, el senador por el Estado de Arizona John McCain será el candidato de su colectividad, mientras que en el bando demócrata las cosas todavía no se aclaran.
Sin embargo, ya estaría definido que el próximo presidente de Estados Unidos serían o John McCain o Hillary Clinton o Barack Obama. Entre estos tres senadores estaría el reemplazo en la Casa Blanca de George W. Bush.
Aunque McCain a la fecha no alcanza el número de delegados que se requieren para obtener la nominación, todo indica que las fuerzas de su partido lo acompañarán para tal fin. El excandidato Mitt Romney en esta semana le brindó su apoyo a McCain, y sólo falta que Mike Huckabee también proceda a declinar su aspiración y aceptar que ganó el senador por Arizona.
McCain es un héroe de la Guerra de Vietnam, es un republicano moderado, e incluso en algunos aspectos ha sido muy crítico con la Administración Bush. McCain tiene 72 años, y ya se había presentado a la nominación a la presidencia pero había perdido con Bush en 2.000.
El problema de McCain ha sido convencer al ala ultraconservadora del Partido Republicano para que lo apoye, sin embargo, una vez se decanten las cosas a estos les tocará aceptar a McCain. El senador por Arizona tendrá que escoger como candidato a la vicepresidencia a una persona que recoja precisamente los intereses de ese sector del partido, aunque con el apoyo de Romney muy seguramente el ex gobernador de Massachusetts estará en primera fila para ese ofrecimiento. El candidato Mike Huckabee también podría estar en los planes de McCain para la vicepresidencia, ya que representa al ala religiosa del partido republicano muy ligada al sector ultraconservador. Aunque todavía es prematuro hablar de vicepresidentes, estos serán claves en las elecciones de noviembre donde los partidos deben llegar unidos.
Por el lado demócrata las cosas no están tan fáciles, Hillary Clinton había llegado con un favoritismo absoluto, pero hoy día su contrincante Barack Obama pone a dudar a los analistas sobre la viabilidad de la campaña de la exprimera dama de la Nación.
Hillary Clinton sin embargo, cuenta con el apoyo de su esposo, quien tiene mucho prestigio en su país y en el exterior, también tiene el respaldo de las fuerzas tradicionales del partido demócrata, y sobretodo de muchos empresarios de Estados Unidos. La señora Clinton es abogada de la Universidad de Yale, ha tenido una carrera muy exitosa en el mundo corporativo, y fue primera dama durante ocho años, tiempo que invirtió en apoyar a su marido en varios temas, y desde algunos años para acá es senadora por el Estado de Nueva York.
Hillary Clinton es la favorita todavía, pero su campaña ha tenido problemas internos, precisamente en esta semana se separaron de sus cargos la directora y el subdirector, las donaciones se han ido hacia su contrincante Obama, y no gana desde el supermartes ninguna elección primaria ni caucus, aunque los resultados de Nuevo México llegaron retrasados y Clinton ganó allí. Este favoritismo está basado en las elecciones primarias de Texas y Ohio, donde se pronostica un triunfo rotundo de Clinton, estados que dan bastantes delegados para la convención de agosto. Así mismo Hillary tiene más superdelegados en su haber, los cuales podrían inclinar la balanza a su favor.
En el tema hipotético de que Clinton obtuviera la nominación, la escogencia del vicepresidente sería delicado, ya que necesariamente la senadora tendría que contar con el apoyo de Obama. Un partido dividido en noviembre tendría un efecto devastador, y por lo tanto Clinton necesariamente debería obtener el apoyo de Obama, y por lo tanto podría ser su vicepresidente. En el caso de que Obama no aceptara, lo cual sería muy malo para las aspiraciones de Clinton, estarían como posibles candidatos John Edwards y Bill Richardson. El primero ya fue candidato a la vicepresidencia con John Kerry en 2.004, y el segundo es gobernador de Nuevo México y fue secretario de energía de Bill Clinton.
Las cosas para Hillary Clinton están complicadas, ya que Obama ha ganado últimamente por goleada en varios estados como Luoisiana, Nebraska, Washington, Maine, Maryland, Virginia y el Distrito de Columbia, y la visión que tiene la gente es que su campaña está emproblemada, lo cual sea cierto o no es muy nocivo para su candidatura, pero hay que esperar hasta las elecciones en Texas y Ohio para saber qué pasa con Clinton.
Barack Obama, nacido en Hawaii, de papá africano y de madre norteamericana, abogado de Harvard, y senador por Illinois, es la sensación de la actual campaña, su carisma y carácter lo han convertido en el elemento animador de esta contienda que se pronosticaba aburrida y predecible. Cuando ganó en Iowa, y despúes perdió en New Hampshire, todos dijeron que había sido una luz temporal, pero cuando en el supermartes obtuvo más estados a su favor que Clinton, y cuando obtuvo su victoria en las elecciones del Potomac, todos han cambiado de parecer sobre su candidatura, que hoy en día se muestra muy seria y en alza.
Obama ha generado mucho entusiasmo en el público afroamericano lógicamente, pero su bastión principal han sido los jóvenes. El reto para este político será demostrar que puede revertir las tendencias en estados claves como Texas, Ohio y Pensilvania, que su candidatura no es sentimental, y que podría derrotar a los republicanos en noviembre. Si Obama obtiene la nominación de su partido, las cosas serán más difíciles para él a la hora de escoger vicepresidente, ya que lo más obvio es que Hillary lo acompañara, pero no es misterio que desde hace años la señora Clinton quiere ser presidenta y no vicepresidenta. Aunque es prematuro asegurarlo, si Obama gana esta nominación, y Hillary no se le mide a ser su compañera de fórmula, el senador por Illinois tendría que ser muy creativo y escoger a una gran figura del partido que le asegurara la unificación en noviembre para no perder con McCain. John Edwards, Bill Richardson estarán en la baraja, pero no sería lo mismo que contar con Hillary, para lo cual Obama tendrá que emplearse a fondo para escoger a su vicepresidente si logra ganar las primarias totales de su partido.
En todo caso, entre estas tres personas está seguramente el nombre del presidente de Estados Unidos que asumirá en enero del 2.009, ya veremos quién de estas tres figuras tuvo las cosas a su favor.

¿ SE PUEDEN RESOLVER TODOS LOS PROBLEMAS CON EL DERECHO ?

Hay una tendencia muy adentrada en nuestra cultura: emitir leyes y normas para resolver problemas coyunturales. Cada vez que un suceso causa conmoción en la opinión pública, los ciudadanos exigen que se tomen medidas, y los gobernantes traducen esto en la promulgación de un acto jurídico que trate de modificar la situación.
Aunque el Derecho es importante para mantener unas condiciones mínimas de orden en la sociedad, también es cierto que muchas veces no son las normas en sí mismas las que resuelven los problemas.
La aplicación de normas que ya existen sería un buen principio para erradicar ciertas conductas nocivas de la comunidad. La impunidad, la ineficacia de la norma es el problema ¿qué quiere decir esto? que muchas veces es la aplicación de la norma el problema, y no la norma como tal.
Pretender que la sociedad va a cambiar a punta de normas jurídicas es un deseo irreal. Está visto que la dificultad radica en los instrumentos para hacer cumplir el ordenamiento jurídico, y eso pasa por la eficacia de la administración de justicia y de la administración del Estado en general.
Las normas jurídicas determinan ciertas conductas en la sociedad, y protegen sus valores más estimados. Sin embargo, creemos que es la eficacia en los medios lo que va a cambiar el espectro social. Y no sólo esto, saber las causas de los problemas es un buen principio para erradicar las consecuencias de éstos, pero con una ley o con una norma en general no se subsanan por sí mismos los defectos sociales.

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