EL PODER CONSTITUYENTE

En Latinoamérica, por estos tiempos, hay una fuerte tendencia a cambiar o modificar las Constituciones Políticas. El referendo del pasado 2 de diciembre en Venezuela, es una clara muestra de un fenómeno político y jurídico que está acaeciendo en la región: la modificación de las Cartas Magnas. Aunque en la tierra natal de Simón Bolívar no pasó la reforma constitucional, el Presidente de Venezuela Hugo Chávez afirmó que insistiría con la propuesta. En Ecuador se instaló la Asamblea Constituyente, y en Bolivia continúa, aunque con problemas, el proceso de reforma constitucional. En Colombia, ya se está hablando de modificar nuevamente la Constitución de 1.991, para permitir que se den ciertos fenómenos políticos.
Todo esto nos viene a demostrar que el poder constituyente está activo, que los pueblos pueden reformas sus Cartas Políticas Fundamentales, y sobretodo ver los métodos que se utilizan para llevar a cabo estos cambios. Lógicamente y a pesar de que el poder constituyente originario está en manos del pueblo, éste no puede crear una Constitución directamente, sino que delega ese poder en un grupo de personas que lo represente para redactar la Carta Política, de acuerdo con las tendencias ideológicas que imperen en un momento dado.
La Asamblea Constituyente es el representante directo del pueblo para reformar la Constitución, e incluso, hacer una nueva Norma Jurídica Fundamental. Aquí se parte de una ficción jurídica, que la Asamblea Constituyente es el pueblo, o por lo menos representa fielmente la voluntad popular. La Constitución es un contrato político al cual adhieren todos los habitantes de una Nación, según decían los filósofos liberales, y por lo tanto, el poder constituyente sólo lo puede desplegar el pueblo.
El referendo es otro método de reforma constitucional donde se le pregunta al pueblo directamente por la reforma de una norma jurídica. En Venezuela acabó de fracasar una propuesta constitucional a través de referendo, tal como también aconteció en Colombia durante el primer periodo del Presidente Alvaro Uribe. El referendo es una consulta directa que se le plantea a quien tiene poder de decisión político, en este caso al ciudadano.
Las reformas constitucionales, vía parlamento o congreso, conllevan en teoría una menor participación de la ciudadanía, porque aquí es el órgano legislativo quien lleva a cabo las reformas de acuerdo con un procedimiento establecido por la Constitución, incluso, en el caso colombiano, la Corte Constitucional ya dijo que el Congreso no podía reformar toda la Constitución, sino sólo aquellas cláusulas que no fueran pétreas.
Esta facultad del órgano legislativo para reformar la Constitución, se considera poder constituyente derivado, ya que se hace mediante una delegación que hace el poder constituyente originario que es el pueblo.
En síntesis, en Latinoamérica se están reformando las Constituciones, en algunos Estados. Se está consultando al pueblo, hay un debate sobre los modelos políticos en las Naciones, y sobretodo los ciudadanos están actuando como actores principales en las reformas.

1 comentario:

Lully dijo...

Desde mi blog: Reflexiones al desnudo
No había caído en cuenta de lo que mencionas, pero sí, parece que modificar las leyes está de moda.

Me puse a pensar, no sé por qué, en estos momentos, sobre el referendo en Venezuela, me acordé del referendo que también perdió Uribe y que lo hizo unirse a las maquinarias del poder para poder seguir con voz y voto. Qué estrategia empleará entonces Chávez?


Besitos acariciadores para tu alma!