La ética del poder para Maquiavelo, y la nueva razón de Estado



Nicolás Maquivaleo en su libro "El príncipe" presenta o describe una serie de situaciones que deben ser resueltas por el gobernante de manera fría y pragmática. Para este autor el poder tiene su propia ética, la de su conservación. Lo que es bueno para el mantenimiento del poder es bueno, a contrario sensu, si se pierde el poder por alguna razón, es malo.

Maquiavelo, sin querer, inauguró una nueva ciencia: la Política, ya que aseguró una serie de principios autónomos para esta disciplina que hasta el siglo XIX se le dio el apelativo de "ciencia". El poder tiene su propia ética, la "ratio stato" o la razón del poder, explicado de la forma en que lo expusimos en el primer párrafo de este escrito.

El gobernante, o el príncipe, deben asegurarse que todas las condiciones estén al servicio del mantenimiento del poder. Incluso, el gobernante puede darse el lujo de hacer maniobras que lleguen a estar en discordia con las buenas maneras y la moral general, todo con el fin de mantener el poder.

¿Podemos asegurar que Maquiavelo sigue vigente? ¿La ratio stato de Maquiavelo es la misma hoy en día?. Sin lugar a dudas, lo poderosos dirán tímidamente que sí, que el poder tiene su propia ética, y que los subordinados no la entienden. La ética de Maquiavelo está enmarcada dentro del sistema de sociedad que ha preponderado en todos los siglos de la existencia humana: el sistema de dominación. Los humanos, por siglos, sólo no hemos preocupado por alcanzar el poder, por mantenerlo y por explotarlo, ninguna teoría ha brindado la posibilidad de "humanizar" este sistema, que cada día preocupa más a ciertas personas que sospechan que el "sistema de dominación" nos podría llevar a un suicidio global de la especie humana.

"El sistema de dominación" ha sido expuesto y practicado tanto por capitalistas como por socialistas, ese comunismo utópico que planteó algún día Marx sólo se quedó en eso, en una utopía, ya que sin lugar a dudas el ser humano no es igual a otro, y las potencialidades se expresan de manera diferente en el mundo fenoménico. El comunismo también fracasó, porque era un "sistema de dominación" asolapado para que unas clases y uno grupos se hicieran al poder abanderados por una pretendida clase obrera explotada.

Dentro del "sistema de dominación" Maquiavelo tiene toda la razón, ya que si se trata de mantener el poder, lo correcto y la sano estará en mantenerlo, y lo pernicioso en perderlo o verlo debilitarse. Hoy en día, "el sistema de cooperación" se presenta como la única alternativa para que la especie humana no colapse. Algunos dirán que esto también es utópico, sin embargo, muchos poderosos ya se están dando cuenta que sólo la cooperación puede llevar progreso y paz a las sociedades.

En el "sistema de cooperación" el poder tiene otra ética, diferente a la de Maquiavelo, ya que lo correcto no sólo está en mantener el poder sino en dar bienestar a los gobernados. La razón de estado del nuevo príncipe ya no es sólo tener el poder, por el hecho de tenerlo, sino, ostentar el poder para darle desarrollo y progreso a los subordinados. Si se crea una estructura de poder para simplemente mantenerlo, el sistema hace agua, pero, si el sistema de poder está basado en generar estructuras de cooperación mutuas entre los gobernados, y entre los gobernantes con sus súbditos, el sistema sale a flote y supervive.


Por lo tanto, la vieja "ratio stato" de Maquiavelo está pasada de moda, está "out" como dirían algunos. Hoy está naciendo un nuevo sistema, desde las élites, desde los poderosos, un sistema que asegurará la permanencia de nuestra especie, un cambio de conciencia que viene desde arriba.


Fotografía: Nicolás Maquiavelo, óleo de Santi di Tito.

1 comentario:

Aldair Andres dijo...

porque no apta para menores de 18 años ?