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¿Capriles Radonsky podrá derrotar a Chávez el 7 de octubre?



En el día de ayer, 12 de febrero de 2012, se llevaron a cabo las elecciones primarias de la denominada MUD (Mesa de la Unidad Democrática) en Venezuela. Los resultados fueron contundentes, el abogado de 39 años Henrique Capriles Radondonsky se alzó con la victoria, y por lo tanto será el rival de Hugo Chávez en las elecciones presidenciales del 7 de octubre de 2012.

Capriles Radonsky es el gobernador del Estado Miranda, uno de los más poblados del país bolivariano, también se ha desempeñado como alcalde del municipio Baruta, y miembro del congreso. Capriles compitió en las elecciones primarias al lado de opositores al gobierno de Chávez como María Corina Machado, Pablo Pérez, Diego Arria, y Pablo Medina. Días antes, uno de los precandidatos, Leopoldo López, había anunciado su apoyo al gobernador de Miranda deponiendo su candidatura.

La Mesa de la Unidad Nacional obtuvo casi 3 millones de votos en las elecciones primarias, un buen resultado, teniendo en cuenta que era una elección interna y que muchos opositores al gobierno de Chávez simplemente votarán el 7 de octubre por cualquier persona que se oponga al actual presidente de la República. Sin embargo, y a pesar del entusiasmo que se pudo evidenciar en las toldas de los partidos opositores al oficialismo venezolano, las cosas no están tan claras ni tan fáciles a la hora de enfrentar al actual mandatario del Estado bolivariano. 

Hugo Chávez lleva trece años en el poder, Venezuela ha sido el impulsor de la denominada Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), y las otras ramas del poder poder público como el legislativo y el judicial tienen una gran influencia del Jefe de Estado; eso sin mencionar que los ámbitos militares estarían totalmente permeados por la ideología socialista bolivariana que se les ha inculcado en todos estos años de revolución. Venezuela sigue siendo uno de los mayores productores de petróleo del mundo, aunque sus cifras de exportación han decaido en los últimos años. Sin embargo, esta nación continúa en la cima de los rankings de productores del "oro negro". La empresa petrolera de Venezuela (PDVSA), está totalmente en manos del ejecutivo venezolano, y no son pocas las denuncias que se han levantado sobre la posible utilización de los fondos de esta empresa para subsidiar campañas políticas oficialistas y para, incluso, enviar fondos a campañas electores de otros países.

Las cosas así no estarían fáciles para la oposición. Hugo Chávez ha transformado el sistema político venezolano, promovió al principio de su mandato una asamblea nacional constituyente que derivó en el posterior nacimiento de la denominada Quinta República, modificando las estructuras de poder en el Estado y delineando una serie de objetivos que se han convertido en el dogma de una revolución bolivariana de corte socialista. Desde 1999, Venezuela ha llevado a cabo varias elecciones presidenciales, para la asamblea legislativa, referendums revocatorios, y elecciones para cargos en gobernaciones y alcaldías, lo que convierte a este país, en uno de los más ajetreados en materia electoral del continente. La oposición al gobierno de Chávez no sólo está oponiéndose a un individuo en el poder sino a todo un aparato político que sustenta hoy en día el mando en Venezuela, incluso, uno de los precandidatos de la MUD, Diego Arria, propuso llamar a una nueva asamblea nacional constituyente después del 7 de octubre, para desmantelar todo el aparato chavista que rige el Estado bolivariano, ya que según él, no bastaría con ganarle a Chávez el 7 de octubre, también habría que barrer con todo el sistema que se ha erigido en estos 13 años de revolución. 

Capriles Radonsky es un joven abogado, a los veintisiete años fue vicepresidente del congreso venezolano, y ha sido alcalde de un municipío denominado como Baruta. Hoy en día es el gobernador del Estado Miranda, uno de los más importantes de Venezuela, y con el apoyo de los partidos que conforman la Mesa de Unidad Democrática pretende arrebatarle el poder a Chávez. Cosa difícil, por varios motivos, el primero es que Chávez a pesar de todo el desgaste que ha sufrido en estos trece años de gobierno goza de una sólida popularidad en varios ámbitos de la sociedad venezolana, los beneficiarios de las misiones sociales que se han puesto en funcionamiento no olvidan con facilidad que durante la vigencia de la cuarta república estuvieron excluidos de muchos servicios básicos como educación, salud o vivienda, y que mal que bien, Chávez les ha dado "algo". El PSUV (Partido Unido Socialista de Venezuela), es una sólida organización creada hace algunos años para articular a los movimentos y partidos afectos al régimen chavista, y que con el paso de los años se ha consolidado como una organización unificadora en torno a la figura del líder, en este caso Hugo Chávez. La enfermedad de Chávez, también ha sido un punto positivo a favor del presidente en ejercicio, ya que la imagen de un líder combativo que se repone contra la adversidad, es una buena forma de alimentar el mito de fortaleza y resistencia del gobernante, lo que le da un aura de imbatibilidad digna de un semidios griego. A la gente le gusta estar al lado del fuerte, no del débil. Y como asunto paradógico, ver a Chávez trotando en el palacio de Miraflores después de una operación le otorga cierta simpatía psicológica. Capriles Radonsky, a contrario sensu, tiene una imagen de hombre joven, de líder refrescante, sin embargo, no tiene lo que los nortearmericanos llaman "presidenciabilidad" o "imagen de presidente", su físico desgarbado, su pinta en camiseta y su cachucha de beisbolista no le dan esa aura de poderío que tanto le llama la atención al populus electoral. Es cierto que muchos opositores a Chávez simplemente votarán por el que se oponga a él, sin importar el contendiente; pero, en este caso, y como en todas las elecciones siempre hay un factor determinante que es el de los indecisos y si bien es cierto en Venezuela las cosas están polarizadas, también hay un rango de votantes independientes que serán cruciales a la hora de definir la elección. Capriles debe cautivar a este público fluctuante si quiere ganar. Llega a las elecciones presidenciales con un apoyo de por lo menos 3 millones de personas, que fue el número de votantes en las elecciones primarias de ayer domingo, sin embargo, el número de votantes chavistas estaría por la misma cifra, lo que hace más importante y vital el apoyo de los independientes.

El reto de Capriles es cautivar ese voto que muchos denominan como de "opinión", incluso en el actual estado de cosas en Venezuela, y tratar de arrancarle a Chávez varios de sus simpatizantes. El discurso de Capriles ha sido conciliador, "Yo seré el presidente de todos los venezolanos" sentenció Capriles despúes de conocer los resultados de las elecciones primarias. Sin embargo, en Venezuela, todo el mundo identifica a Capriles como un opositor, y como un antichavista, por lo tanto, arrebatarle electores a Chávez estaría muy difícil, en consecuencia, su discurso de unificiación no sería de buen recibo por parte de las toldas socialistas bolivarianas. Capriles debe convencer al electorado independiente que no es un simple antichavista, y que sus políticas, en el caso de que obtenga la victoria el 7 de octubre, no estarán dirigidas a hacer borrón y cuenta nueva, ya que muchos venezolanos mal que bien se han beneficiado de muchas ayudas del gobierno de Chávez. Capriles tendrá que convencer al estamento militar de no ser un revanchista, y que si llega a ganar el 7 de octubre no pasará por la guillotina del despido a varios miembros de la cúpula militar de manera radical. El reto de Chávez será aglutinar a sus seguidores en torno a él, no permitir que los cantos de sirena opositores convenzan a sus electores de siempre. Por otro lado, debe proponer algo nuevo para los próximos años, para no presentarse como el pasado, sino como un renovado presente, y tratar de que su discurso extremo no ofenda a más opositores que podrían reproducirse en los próximos meses gracias a la campaña de incertidumbre que han alimentado algunos por su estado de salud, y el posible resquebrajamiento del chavismo en una posible ausencia del líder bolivariano. Amanecerá y veremos, el 7 de octubre el país natal de Bolívar decidirá su suerte política. 

Fuente de la fotografía: http://hayuncamino.com/

EN VENEZUELA SE APRUEBA ENMIENDA CONSTITUCIONAL

Según información suministrada por la presidenta del Consejo Nacional Electoral de este país, la opción por el "sí" obtuvo el 54,36 % de los votos, mientras que la opción que negaba la propuesta de enmienda constitucional llegó al 45,63 %, al tener datos del 94,2 % de las mesas de votación.

La opción del "sí" le da la posibilidad al presidente de la república en ejercicio Hugo Chávez, para postularse a la primera magistratura de su nación en el año 2.012.

Varias conclusiones se pueden obtener de este ejercicio, en primer lugar, que el presidente Chávez todavía tiene mucho apoyo en su país, en segundo lugar, que la oposición al gobierno ha ganado bastante espacio, y en tercer lugar, que la opinión venezolana está polarizada.

El presidente Chávez cuenta con el apoyo de las clases más marginadas de Venezuela, en gran parte debido al impacto de las "misiones sociales" que le han permitido brindar servicios como educación, salud, cultura, vivienda, alimentación, a estos sectores que fueron olvidados en gobiernos anteriores. Si bien es cierto, estos programas han obtenido éxitos reconocidos incluso por la propia oposición, el presidente Chávez tiene en las sectores altos y medio-altos un rechazo radical que se debe a la formulación de su proyecto "socialista", al descuido en temas como la inseguridad, la corrupción y a la ineficiencia del gobierno.

El presidente Chávez tiene un camino todavía muy largo por recorrer hasta el 2.012, el tema de la crisis de los precios del petróleo, los problemas internos que no ha podido solucionar con claridad (como por ejemplo la inseguridad), y una oposición que trata cada día de organizarse mejor, serían algunos de los obstáculos que le quedarían por superar al gobernante venezolano para poder ganar las elecciones presidenciales hacia futuro.

El líder de la "revolución bolivariana" le ha propuesto a su país seguir un modelo de desarrollo que él ha denominado "socialismo del siglo XXI", sin embargo, hay que recordar que ya en otros estados fracasó este modelo, como en la Unión Soviética, y que hoy en día no se cuestiona el papel que debe desempeñar el estado en la economía, pero, tampoco hay que olvidar que el éxito de una sociedad está en generar un equilibrio entre el sector privado y el sector público, y que ambos son necesarios para el impulso de una nación. El modelo socialista que plantea Chávez tendría que tener varias diferencias con el modelo soviético del siglo XX para que tenga éxito, sobretodo tendrá que superar el burocratismo y la falta de impulso de la iniciativa individual, pecados innegables del modelo que fracasó en la Europa Oriental.

Por ahora Chávez se anota un triunfo en las urnas, abre la posibilidad de poder postularse nuevamente a la presidencia, pero para que tengan éxitos sus proyectos, el líder venezolano deberá afrontar con radicalidad los problemas internos de su país, deberá en mi opinión reformular y aclarar el modelo de desarrollo que quiere para su patria teniendo en cuenta experiencias del pasado, tendrá que ofrecerle unos fines deseables a la juventud para largo plazo y tendrá que dejar de poner el espejo retrovisor de la "cuarta república", y sobretodo deberá tratar de aglutinar en torno a él a personas que han militado en la oposición para reducir el nivel de polarización de su nación.

Venezuela en las urnas ha permitido que sus funcionarios elegidos popularmente puedan postularse nuevamente al mismo cargo indefinidamente, ha sido una decisión en democracia, pero también no se pueden olvidar que democracia es escuchar a las minorías, ya que el éxito de esta forma de elegir a los gobernantes también pasa por ofrecerle garantías a quienes discrepan de las mayorías, ¡suerte para Venezuela!