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EL DERECHO A LA SALUD Y LA REFORMA DE OBAMA

Según la OMS, la salud no sólo es ausencia de enfermedad sino un estado de bienestar general en todos los ámbitos de la existencia humana. La Corte Constitucional de Colombia ha clasificado el derecho a la salud como un derecho conexo al derecho a la vida - por lo menos en su jurisprudencia mayoritaria que ha tenido cambios en los últimos tiempos -, sin embargo este derecho se presenta como una de los más polémicos en la mayoría de sistemas políticos del mundo.
Brindar salud requiere de recursos, de dinero, de gente, de una infraestructura, de tecnología, por lo tanto el debate sobre el derecho a la salud siempre se presenta dentro de la discusión del modelo de desarrollo que cada gobierno ha escogido para aplicar en su Estado.
El neoliberalismo afirma que un sistema de salud en manos privadas en más eficiente, y mucho más rentable para los prestadores de servicios. El socialismo critica la anterior posición aduciendo que la salud en manos privadas sólo convierte a ésta en un negocio, y que por lo tanto el Estado debe entrar a garantizar estos servicios.
El derecho a la salud debe garantizarse como un derecho fundamental básico, suena de perogrullo, pero un Estado que mira a la salud con desdén es un Estado fallido. Ya que si el poder político y jurídico no garantiza la vida de sus componentes, el Estado se estaría autodestruyendo.
El debate sobre el derecho a la salud en el marco de un modelo económico me parece que se ha estancado, los países capitalistas han resuelto este tema inclinándose por un sistema en manos privadas y eventualmente una prestación pública marginal. Los países socialistas, como Cuba, tratan de dar una cobertura universal gratuita, que muchos neoliberales critican porque dicen que es inviable mantener ese sistema.
El presidente de Estados Unidos Barack Obama ha presentado una reforma al sistema de salud de su país, pero se ha enfrentado con mucha oposición dentro de sectores del Partido Republicano. Obama no propone estatizar la salud, pero sí dar una opción pública para los usuarios de estos servicios, y obligar a dar una mayor cobertura para más personas y para más enfermedades. Los republicanos dicen que con esta reforma se estaría poniendo en peligro la estabilidad financiera de la nación - ya que la reforma valdría más de 900.000 millones de dólares-, que la reforma tiene un tufillo comunista, y que el aborto y la eutanasia estarían al orden del día en esta reforma para ser legalizados, Obama dice que todo lo anterior es mentira (salvo lo del costo de la reforma).
El derecho a la salud debe ser garantizado por los Estados, es infame que las personas en Colombia deban presentar acciones de tutela para que se les suministre medicamentos o tratamientos, lo cual ya ha dicho la Corte Constitucional que no es necesario hacer, pero en la práctica no sabemos como está el asunto.
El debate sobre la prestación de la salud no puede ser tan radical, es cierto que los entes privados pueden otorgar mejores tratamientos, pero también es cierto que el criterio netamente económico no puede prevalecer en este tema tan delicado. Una prestación mixta de servicios de salud es el ideal, como propone Obama para Estados Unidos, es bueno que las personas que se dedican a la medicina ganen dinero, pero también es bueno que los pacientes de todos los estratos sociales tengan salud.
Obama se dirigió al Congreso de su país el pasado jueves 9 de septiembre, allí abogó por la aprobación de la reforma a la salud, dijo que no quería perder más tiempo en debates, y que la salud de los ciudadanos estaba por encima de consideraciones políticas.
En el marco del "capitalismo filantrópico" (ver blog FBG Filantropía), la prestación privada del servicio a la salud es viable, la opción pública también lo es, pero es necesario que un sistema de solidaridad y cooperación de una vez por todas acabe con este debate sobre prestación del servicio de salud, para garantizar este derecho de manera eficaz y absoluta, como dice Obama sin más discusiones y debates improductivos, sin embargo, todavía la humanidad no estaría madura para implantar este sistema de cooperación y ayuda, por lo que el debate seguirá en el tapete, y los ciudadanos seguirán a la espera de un sistema justo.


LA PROPIEDAD INTELECTUAL Y EL DERECHO A LA SALUD

Este tema lo conozco desde hace varios años, ya que trabajé en la entidad que en Colombia regula a los medicamentos ( el INVIMA). Desde también hace algunos años se ha dado en el país una batalla legal entre los laboratorios que fabrican medicamentos llamados de "marca" y los laboratorios que producen medicamentos "genéricos". Los primeros defienden los derechos de propiedad intelectual a ultranza, diciendo que ellos fueron los inventores de las moléculas originales de los principios activos de los medicamentos de marca, y que por lo tanto, los países deben respetar sus derechos exclusivos de comercialización sobre los mismos, basados en tratados internacionales como los de la Organización Mundial del Comercio ( ADPIC) y las Decisiones de la Comunidad Andina de Naciones. Los laboratorios que producen medicamentos genéricos alegan que en Colombia ha estado permitido que se produzcan este tipo de farmacéuticos, ya que el Decreto 677 de 1.995 así lo ha contemplado.
En mi concepto, ambos derechos tienen limitaciones, la protección a la propiedad intelectual es necesaria para que otras personas desarrollen investigaciones y se desarrollen nuevos medicamentos ( aunque el fin de lucro no siempre es el mayor estímulo para un investigador, si no recordemos el caso de Manuel Elkin Patarrollo quien entregó la vacuna de la malaria a la OMS), pero se topa contra el derecho a la salud, que en algunos países ( como India, Sudáfrica, Brasil ) ha prevalecido sobre los derechos de propiedad intelectual. De otro lado, los productores de medicamentos genéricos defienden su posición argumentando el derecho que les da la legislación interna de acuerdo con los límites establecidos, y esgrimiendo el derecho a la salud de quienes no pueden comprar medicamentos de marca. Sobre esto también hay un límite, y es el de la propiedad intelectual, que ya vimos cuál es su utilidad.
En últimas, son las legislaciones de los países las que deciden que margen de maniobra tiene cada derecho de acuerdo con la política sanitaria y comercial que tiene cada país, lo único que propongo es que en los dos lados y en el Gobierno se sopesen convenientemente ambas perspectivas para que nadie salga perjudicado del todo, y se apliquen los principios de los "mesoi", los sabios griegos que después del gobierno de Pericles en Atenas promovieron precisamente la mesura en las actividades y en los derechos, para que hubiera una sociedad justa, pacífica y armónica.