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Entrevista a Arnoldo Baquerio, socio del bufete internacional Baquerio & Maligauta lawyers

El doctor Arnoldo Baquerio, importante abogado, y socio de la prestigiosa firma de abogados Baquerio & Maligauta Lawyers International, le concedió una entrevista a este blog jurídico. El doctor Baquerio es abogado de la Universidad Mayor de la Virgen, y tiene un diplomado en primero auxilios en la Mrs Robinson University en la Florida (cerca a Disney World), el doctor Baquerio también es experto en propiedad intelectual y derecho procesal, y profesor en la Universidad Mayor de la Virgen.

Francisco Bermúdez Guerra: Doctor Baquerio, muchas gracias por concedernos esta entrevista, ¿ qué piensa usted de la justicia?

Arnoldo Baquerio: La justicia es un ideal. Es algo que le enseñan a los estudiantes en las facultades de derecho, pero que no tiene sustento en la realidad, es una quimera. La justicia es algo utópico. 

FBG: ¿ A qué se refiere ? ¿ No cree en la justicia ?

AB: No, creo en la justicia de pagar honorarios, en honorarios justos, en buenos honorarios, eso es la justicia.

FBG: Usted le da mucha importancia al dinero, ¿ su firma cobra en libras esterlinas por minuto de trabajo? ¿Luego no ejercen principalmente en Colombia ?

AB: Es para darle un toque play al bufete, las oficinas mantecas cobran en pesos colombianos ¡ qué oso !

FBG: ¿Cuál es su iusfilósofo favorito doctor Baquerio?

AB: ¿Mi qué?

FBG: Su iusfilósofo, su filósofo del derecho favorito, doctor Baquerio.

AB: Aaaahhhh, mi filósofo favorito es Andrés López.

FBG: ¿ Se refiere usted a Andrés López Valderrama, el presidente de Corferias?

AB: No hombre, me refiero al humorista, al cómico, al que hace reír.

FBG: ¿Qué se requiere para entrar a trabajar en su bufete?

AB: Se requiere ser muy play primero que todo, haber estudiado en un colegio bilingüe preferiblemente, haber estudiado en una universidad muy play, haber hecho un curso en el exterior, y saber por lo menos cuatro idiomas. Ah, y utilizar calzonarias, para los hombres obviamente.

FBG: ¿Cuántos idiomas habla usted doctor Baquerio?

AB: Hablo español, hablo un poco de inglés, un poco de francés, y hablo Nucac Macu.

FBG: Disculpe doctor, ¿qué es el Nucac Macu?

AB: Es el dialecto de los Nucac Macu, ¿ no los conoce? Son los que andan empelotos y eso en la selva.

FBG: ¿ Una persona como yo podría trabajar en su bufete?

AB: Desde luego que no, eres muy...... me da peno decirlo...... eres muy manteco, usas gafas de lentes muy gruesos, no usas calzonarias, eres del Réfous, has sido monitor, director de una revista, profesor, bloguero, conferencista, escritor; no, eres muy nerd para nuestro bufete. Nuestros clientes deben ver personas agradables que los asesoren, que sean plays, y tú con todo respeto pareces de la fraternidad Lambda Lambda Lambda, ja ja ja ja ja.

FBG: Usted estudió en la Mrs Robinson University, ¿ esa universidad no es muy conocida ?

AB: Sí, no es muy conocida, queda cerca de los parques de Disney, queda en el garaje de una casa. Pero al fin y al cabo, es una universidad extranjera, ¿no es cierto?

FBG: ¿Cree usted que los abogados deben anteponer la justicia a sus intereses personales en un proceso jurídico ?

AB: No hombre, primero está el billullo, la money, el cash, si un cliente me paga bien ¿qué justicia? La justicia del cheque en libras esterlinas será, je je je je je je.

FBG: ¿ Cree usted que son útiles los blogs jurídicos en nuestro tiempo?

AB: En absoluto, yo no leo blogs jurídicos, pero me la paso twitteando y chateando en mi Blackberry de dos millones de pesos.

FBG: Está más cerca usted de Dworkin o de Hart, ¿doctor Baquerio?

AB: ¿Quienes son esos? ¿Actores?

FBG: ¿En su concepto, las facultades de derecho deben ser más prácticas o más teóricas?

AB: Deben ser más prácticas, 100 % prácticas, eso de enseñar derecho romano, o ideas políticas, o historia del derecho, o filosofía del derecho, eso no sirve para nada. Deben enseñarles a los alumnos a contar plata, a mirar la cuenta del banco por internet, a cobrar en libras esterlinas, a usar calzonarias, a fumar tabaco.

FBG: Los abogados se extinguirán algún día, ¿cómo profesión pregunto?

AB: No hombre, toque madera, los abogados somos necesarios para desenredar este despelote de ordenamiento jurídico que tenemos, gracias a Dios es bien enredado para beneficio de mi cuenta bancaria, jajajajaja.

FBG: ¿Va a leer el libro sobre el primer encuentro de blawggers?

AB: Pachito, tengo mejores que leer, por ejemplo, el libro de la biografía de Al Capone, mi héroe; o el de Isabella Santodomingo "Los hombres las prefieren brutas".

FBG: Su bufete tiene una excelente biblioteca, ¿lee usted mucho ahí?

AB: Nuestro decorador de interiores nos recomendó que la oficina tuviera una biblioteca jurídica, así que nos gastamos un platal comprando todos esos libros, pero yo no voy mucho por esos lados.

FBG: ¿ Qué consejo le da usted a los nuevos abogados?

AB: Que sean plays, que hagan cualquier curso en el exterior de lo que sea, que aprendan muchos idiomas, hasta el que se inventó Tolkien, y que amen el dinero sobre cualquier cosa.

FBG: ¿ Incluso sobre la justicia?

AB: Claro hombre, en su casa deben levantar un templo al dios dinero, ojalá al dólar, o a la libra esterlina, o al yuan, o al euro, o hasta al yen. Y si no pueden, pues hagan un altarcito con pesos o con bolívares.

FBG: Muchas gracias doctor Baquerio por esta entrevista.

AB: Pachito a ti, muchas gracias, y un consejo final: deja eso de los blogs, ponte a buscar un trabajo en serio, deja eso de fomentar el arte, la justicia, la cultura, la filosofía, la historia, la filantropía, el pensamiento jurídico, la ética, ponte a ganar plata para que compres un Blackberry como el mío, por eso te dejó tu novia hombre, y se casó con otro que sí debe saber de ganar plata.

FBG: Muchas gracias doctor por su recomendación la tendré en cuenta.

Nota final: La anterior entrevista es ficción afortunadamente, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Si quiere saber más sobre Baquerio & Maligauta abogados lea la serie de ficción "¿ Por qué estudié derecho?" cuyos enlaces se encuentran en la parte izquierda de este blog.  

"EL BLOG JURÍDICO DE FERNANDO ARTURO O ¿ POR QUÉ ESTUDIÉ DERECHO? PARTE 6"

Fernando Arturo se ubicó al frente de la pantalla de su computador, que estaba en su cuarto. La idea de crear un blog jurídico le había quedado en la mente desde que acudió a la conferencia de Gonzalo Ramírez.
Se encontraba a mitad de carrera, estaba decidido a convertirse en un gran abogado. Buscó en Internet alguna página donde pudiera abrir su blog, así lo hizo.
El nombre del blog sería algo fundamental, sin embargo, optó por un camino fácil, así que lo bautizó como "Blog jurídico de Fernando Arturo Rocca Prieto".
Publicar el primer post sería fundamental, decidió que escribiría sobre sus expectativas cuando se graduara como abogado, así que tituló el escrito "¿Cómo me veo cuando sea abogado en el futuro?", después de algunos instantes de lucha con el teclado elaboró un texto que le vino del alma, corrigió la ortografía, y lo publicó. Se sintió orgulloso de haber plasmado su primer escrito  en el blog, así que llamó a su amiga Margarita para compartir su emoción con alguien.
- ¿ Margarita ?
- Sí, ¿ hablo con Fernando?
- Claro loca, ¿cómo vas?
- Mirando una telenovela sobre mafiosos.
- Como por variar.
- Ajá.
- Abrí el blog, por fin.
- ¡ Qué bueno ! ¿ Cómo lo llamaste ?
- Blog jurídico de Fernando Arturo Rocca Prieto.
- ¡ Qué falta de imaginación ! Se parece al del profesor Francisco Bermúdez Guerra.
- No me compares con ese fracasado que no tiene novia gringa.
- Disculpa.
- Bueno, no se me ocurrió otro nombre.
-¿ Cuál es la dirección del blog ?
- Ya tomé nota, entraré de inmediato para mirarlo.
- Ciertas cosas que escribí no te gustarán.
- Ya veremos, chao.
- Chao.
Fernando Arturo quedó a la expectativa, le envió un correo electrónico a todos sus amigos anunciándoles su nueva creación, estaba emocionado.

Continuará......

Nota del autor: El anterior es un relato de ficción, cualquier parecido con la realidad es coincidencia. Si quiere leer las anteriores partes del relato mire en la parte izquierda del blog. Si quiere conocer el blog de Fernando Arturo, búsquelo en la dirección web que él menciona en el relato.

"FERNANDO ARTURO CONOCE A GONZALO RAMÍREZ O ¿POR QUÉ ESTUDIÉ DERECHO? PARTE 5"

En una de las carteleras de la universidad Fernando Arturo observó el siguiente anuncio:"Cómo hacer un blawg: conferencia con el profesor Gonzalo Ramírez". El no sabía qué eran los blogs, y muchos menos los blawgs, sin embargo, el tema le interesó.
Fernando Arturo llegó a uno de los salones de la universidad acompañado por su amiga Margarita. Allí tendría lugar la mencionada conferencia. El auditorio estaba lleno de gente, sobretodo de alumnos de la Facultad de Derecho. Minutos más tarde entró en el lugar un joven, medio despeinado, con anteojos, con una bufanda en el cuello, y un portátil debajo del brazo, se trataba de Gonzalo Ramírez.
Una mujer, funcionaria de la Facultad de Derecho, presentó al conferencista.
- Le queremos dar la bienvenida al profesor Gonzalo Ramírez, profesor y blawger, él nos hablará sobre su sitio web, y sobre la importancia de los blogs jurídicos.
El conferencista dio cátedra sobre su blog jurídico, sobre el encuentro de blawggers internacionales que él había organizado, y sobre los proyectos que planeaba desarrollar a futuro.
Después de los aplausos, la moderadora dio lugar a las preguntas.
Un joven de piel morena y de anteojos formuló la siguiente pregunta:
- ¿ Es cierto que quienes se dedican a los blogs jurídicos son profesores medio desocupados que fluctúan entre los 30 y los 40 años?
- Alguien por allí dijo eso, sin embargo, creo que más personas que no están en ese rango están abriendo sus blogs jurídicos, como por ejemplo estudiantes o abogados litigantes - respondió Gonzalo.
Otro joven con acné en la cara, amigo de Fernando Arturo, hizo la siguiente pregunta:
- ¿ Su blog Iureamicorum es mejor que el blog jurídico de un tal Francisco Bermúdez ?
- Yo conozco a Pacho Bermúdez, el blog jurídico de él es muy interesante, no sé si el mio sea mejor que el suyo, aunque yo pienso que se complementan, en Colombia hay otros blogs jurídicos muy buenos como el de Caro Botero, el de Gaviota Jurídica, el de Ricardo Arrieta, el de Alejandro Delgado, el de Carlos Javier, y otros que se me escapan, bueno en general se están fundando nuevos blogs jurídicos, no muchos pero por lo menos hay algo. Pacho Bermúdez es medio histérico, el día de la conferencia de las blawgers internacionales casi se va porque su conferencia no se llevó en el horario que estaba planeada, no quiero ni recordarlo - Gonzalo hizo una mueca con los ojos al decir lo anterior.

Fernando Arturo se animó a hacer una pregunta:
- ¿Cree usted que los blawgs tienen futuro?
- Supuestamente ya no está de moda hacer blawgs, pero es una herramienta que está y que se seguirá utilizando.

Muchas personas después de la conferencia se quedaron para pedirle unos autógrafos a Gonzalo Ramírez, y tomarse una fotografía con él, a Fernando Arturo le dio pena ir a saludarlo, pero decidió que él también abriría su blog jurídico.

( Gonzalo Ramírez sí existe pero lo narrado aquí es pura ficción, cualquier parecido con la realidad es coincidencia, si quiere ver las anteriores partes mire en la parte izquierda del blog).

ESTUDIANDO CON MARGARITA O ¿POR QUÉ ESTUDIÉ DERECHO? PARTE 4

Fernando Arturo llegó a la casa de Margarita a las ocho de la mañana. Ambos debían presentar el examen final de derecho civil obligaciones al día siguiente. La casa de Margarita estaba ubicada en uno de los barrios más exclusivos de la ciudad, pero no era una vivienda ostentosa ni lujosa.
Margarita se había convertido en la mejor amiga de Fernando durante el segundo año de la carrera, pero no había ninguna atracción física o algo parecido entre ellos, sólo eran compañeros fraternos.
La casa tenía tres pisos, en el más alto había una especie de salita con equipo de sonido, un bar, y un escritorio. Margarita colocó un CD de Bach para estudiar más concentrados.
Fernando Arturo se había ganado fama de pilo, aunque sus notas no eran las mejores del curso, sin embargo a Margarita le gustaba mucho estudiar con él, fuera del hecho de ser amigos.
- Bueno Ferchi, empecemos por la clasificación de las obligaciones- dijo Margarita colocándose sus gafas que sólo utilizaba en algunas situaciones.
- Preferiría que comenzásemos por las fuentes... - Fernando necesitaba no saltarse muchos temas y estudiar en orden.
Margarita sonrió porque sabía que su amigo era psicorígido.
- OK, empecemos por ese tema - dijo ella, a la vez que subía el volumen del equipo de sonido.
Después de una hora de lectura, por parte de la muchacha, de sus apuntes, ella le hizo la pregunta clave a Fernando Arturo:
- ¿ Quieres comer algo ?
- Sí de pronto un sandwich, si no es molestia - él estaba hambriento, y su amiga se dio cuenta por los amplios bostezos que había emitido.
Después de media hora de receso, Margarita llegó con la comida, para la cual destinaron otra media hora para degustar los sandwiches.
- ¿ Sabías que Orlando Augusto se cuadró con Pepa ? - Fernando no podía aguantar las ganas de chismosear con su amiga.
- Nooooooo ¿ En serio ? ¿ Cuándo se cuadraron ? -Margarita olvidó un poco su estricta disciplina para estudiar, el chisme no podía esperar.
- Sí, me lo contaron ayer, que fui a la universidad....
Justo media hora antes del almuerzo terminó la cesión de noticias universitarias, para volver a retomar el tema de la prescripción de las obligaciones. La mamá de Margarita subió al tercer piso para convidar a los estudiantes al comedor. El almuerzo duró dos horas porque el papá de Margarita comentó con Fernando la última fecha del campeonato de fútbol profesional.
Por la tarde retomaron el estudio.
- Ahora te toca leer a ti tus apuntes - adviritió la anfitriona.
- Mejor sigue leyendo tú porque a mí me faltan algunas clases.
Dos horas más de estudio fueron suficientes para que unos brownies con gaseosa llegaran al receso de la cesión de trabajo.
- ¿ Pero Pepa estaba cuadrada con Juanca Pombo ? - anotó Margarita.
- No, te equivocas, ellos terminaron hace como dos meses.
- No sabía.
El estudio culminó como a la seis de la tarde, cuando Fernando descubrió que sólo tenía dinero para irse en bus hasta la casa, y Margarita había empezado a mostrarle los últimos discos que había comprado de un cantante argentino de música protesta.
Al otro día tendrían que demostrar su competencia en el tema de las obligaciones.
( Este es un relato de ficción, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia, si quiere ver las anteriores partes de esta serie las puede encontrar en la parte derecha de este blog).

“EL PROFESOR PUISÓN O ¿ POR QUÉ ESTUDIÉ DERECHO? PARTE 3”

Nota preliminar: para entender este post, lea la parte 1 y parte 2 de esta serie.

Fernando Arturo Rocca llegó al Salón RF- 457 ubicado en la Torre Y de la Universidad. Eran las nueve de la mañana, era sábado. Debía presentar su primer examen parcial de la carrera, y éste sería oral. El profesor los había citado para ese día, ya que según él no alcanzaba a examinar a todos los alumnos en las dos horas que tenían de clase. La Universidad estaba desocupada, sólo había un montón de alumnos de Derecho vestidos con corbata (los hombres) y de falda (las mujeres). Fernando también llegó luciendo un traje de paño gris claro, una corbata roja, y zapatos de cuero negros. El vestido se lo había prestado un tío, que era empleado bancario.
El primer examen que tendría en la carrera versaría sobre Historia de las ideas políticas. Un profesor no muy viejo, pero tampoco muy joven, era el encargado de hacer la evaluación, se llamaba Milciades Puisón. Este docente tenía fama de estricto, de huraño, y de “cuchilla” (palabra que se utiliza para calificar a los profesores que les gusta colocar bajas calificaciones a sus alumnos).
Puisón no había arribado a la Universidad. Pero mandó instrucciones previas para que los estudiantes pasaran en grupos de tres personas para la prueba oral.
Fernando estaba muy nervioso, en el colegio nunca había presentado ese tipo de exámenes.
- ¿ Con quién vas a pasar Fercho? – le preguntó un joven alto, medio moreno, de cabello negro, y dientes muy blancos.
- No sé Arnualdo, ¿con quién vas a pasar tú?
Arnualdo Bellavona era un joven de buen talante, muy educado. Su abuelo había sido abogado, y llegó a ser magistrado. Su padre también había estudiado Derecho, y era socio de un importante bufete.
- Pues dile a Eugenio que si se le mide a pasar de primero con nosotros.
Fernando y Arnualdo se habían hecho amigos porque eran aficionados al béisbol. A Fernando desde pequeño le encantaba ese deporte, y dentro de sus amigos era el único con ese gusto. Por eso captó la atención y la amistad de Arnualdo.
Los dos amigos le propusieron a un joven de baja estatura, de cabello castaño claro, que integrara con ellos el primer grupo para presentar el examen de Historia de las ideas políticas. Él aceptó.
Eugenio Von Teijork era hijo de un holandés, pero su madre sí era nacida en el país. Era tímido, pero cuando tomaba confianza nadie podía hacer que se callara.
Arnualdo iba y venía por el pasillo del edificio con un cuaderno en la mano, repetía en voz baja algunas lecciones, parecía estar muy nervioso. Eugenio estaba sentado, no mostraba emoción alguna, pero también leía su cuaderno. Fernando miraba hacia el ascensor para advertir la llegada de Puisón, sus apuntes los tenía bajo el brazo.
Media hora después, un individuo impecablemente vestido llegó al lugar, lucía traje y corbata. Entró al salón de clases.
- ¡ Necesito que entre pronto el primer grupo, porque tengo un almuerzo a las doce en punto! – se escuchó un alarido proveniente del recinto.
Arnualdo se echó la bendición y miró a su amigo con cierta resignación. Fernando tuvo el valor de cruzar la puerta y pasar adentro liderando el grupo. Eugenio quedó al final.
- Por favor señor, cierre la puerta – dijo Puisón con voz muy baja.
Tres asientos habían sido colocados al frente del escritorio del profesor. Fernando se sentó en el centro, Arnualdo quedó a la derecha de su amigo, y Eugenio al otro lado.
Hubo un silencio sepulcral, el profesor miraba unas notas, y los tres estudiantes tiritaban de miedo.
- ¿ Cuáles son sus apellidos? – preguntó nuevamente el profesor con una voz muy baja.
- Bellavona...
- Rocca...
- Von Teijork...
- Empecemos por usted – dijo Puisón mirando a Eugenio con una sonrisa tímida.
- Está bien doctor – anotó él con voz mucho más baja.
- ¿ Cuál es el concepto de justicia para Platón?
Eugenio se puso pálido, sus dos compañeros lo miraron con preocupación.
- Pla... tón dice que... la justicia es la que viene de... de Di...os – contestó con bastante inseguridad e incomodidad.
Puisón no lo miró, siguió mirando unas notas, pareció como si no hubiera escuchado nada.
- ¿ Qué piensa de la respuesta de su compañero? – el profesor sí puso esta vez sus ojos sobre Fernando Arturo.
- Me parece que Platón no tiene ese concepto sobre la justicia – aseveró sin mirar a Eugenio.
- ¿ Y entonces?
- Platón pensaba que la justicia consistía en que cada persona realizara un trabajo determinado en la sociedad, de acuerdo con sus inclinaciones naturales.
Fernando Arturo habló con voz firme, pero pensó que con esa respuesta había aniquilado a su amigo.
- ¿ Cómo está su papá, Bellavona? – el profesor no miró a Arnualdo, pero sonrió al emitir la pregunta.
- Bien doctor, está de viaje por Estados Unidos.
- ¿ Y eso?
- Tiene planeado montar una corresponsalía del bufete en Nueva York.
- ¡ Ah, qué bueno! – Puisón miró de frente a Arnualdo, y le brillaron los ojos- mándele saludes de mi parte por favor, y dígale que me llame para ir a jugar tenis juntos.
- Bueno doctor, se lo diré – el muchacho se sintió incómodo.
- Dígame el título de algún libro que hubiera escrito Aristóteles – dijo esto, mirando a Arnualdo otra vez.
- “La política”.
- Perfecto – aseveró Puisón con otra sonrisa – muy buena respuesta.
Los tres muchachos se sintieron mal, cada uno a su manera. Eugenio pensó que había fracasado por la respuesta tan estúpida que dio, Fernando Arturo creyó que con su aseveración había hecho perder el examen a su compañero, y Arnualdo tuvo la intuición que su apellido lo había salvado.
- Bueno muchachos no puedo hacerles más preguntas porque tengo que irme rápido, por lo del almuerzo. Von Teijork tiene uno, Rocca sacó tres con cinco, y Bellavona obtuvo un cuatro con cinco, ¿ está bien?
Los estudiantes se pararon de los asientos. Salieron rápidamente del salón.
Eugenio entró en depresión. Fernando trató de animarlo. Arnualdo miró por la ventana del pasillo pensativo.
- ¡ Discúlpeme hermano! – dijo Fernando.
- No se preocupe, creo que tengo que estudiar más – respondió Eugenio casi gritando.
- Los invito a mi casa a comer pizza – Arnualdo no se mostró muy contento al decir esto, pero quería disculparse de alguna forma con sus compañeros por algo que él no había hecho.
Los tres jóvenes dejaron el lugar, mientras que otro grupo se preparó para presentar el examen con Puisón.
FIN

FIN


Nota: este relato es ficción, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.




LA PRIMERA CLASE DE DERECHO O ¿POR QUÉ ESTUDIÉ DERECHO? PARTE 2

Nota preliminar: Para entender este escrito, recomiendo leer este post anterior.

Fernando Arturo llegó temprano a la universidad ese día, era lunes, eran las siete de la mañana. Revisó su horario y buscó el Salón 4567-Y en la Torre C. La clase de "Introducción al Derecho" sería la primera a la que asistiría. Después de preguntarle a dos celadores sobre la ubicación del aula de clases, Fernando arribó al sitio pasadas las siete. Estaba un poco angustiado.

Muchas voces habían en el lugar, hombres y mujeres, algunos sentados, algunos de pie. No sabía dónde sentarse, si en las primeras filas, en el medio, o atrás. Prefirió hacerse en el medio, para no pasar por sapo, pero tampoco por vago. Se sentó en uno de los pupitres del aula con cierta tensión y expectativa. Nadie lo miraba, nadie le hablaba, reconocía a algunos de los nuevos estudiantes con los que hizo la inducción. Sacó su agenda, y escribió "Clase de introducción - primera sesión", y dejó abierta la página con el esfero encima.

Decidió mirar a sus compañeras, algunas bonitas, otras normales, a otras simplemente no las observó. Parecía como si todo el mundo se conociera de algún lado, "¿será que hubo alguna reunión a la que yo no fui?", se preguntó Fernando, pero bueno, decidió mejor esperar al profesor y pensar en la razón por la que estaba allí, para ser abogado.

Los minutos pasaban y la algarabía subía de tono, ya eran las siete y cuarto, y nada, de pronto, un individuo de baja estatura, gordo, de barba, y con anteojos, se acercó al atrio del profesor. Todos se callaron y se sentaron medio frustrados por no poder seguir con la conversación. Fernando observó que el individuo que se había ubicado en frente del auditorio llevaba corbata, traje de paño, y una carpeta, era el profesor sin duda alguna.

El profesor esperó a que se hiciera un silencio sepulcral en el aula, algunos tosían, otros sacaban sus cuadernos y notas de apuntes. El profesor se sentó en la mesa destinada al catedrático, sacó una lista, empezó a llamar a cada uno de los asistentes por orden alfabético.

- Alvarez, Artunduaga....- la voz del profesor era grave, parecía la de un cantante de ópera. Miraba sin mirar a quienes iba llamando, a algunos les dedicaba una mueca como de asco.

Fernando esperó a que lo llamaran, allí se rompería el anonimato por lo menos unos segundos.

- Rocca.... - mencionó el profesor, y Fernando levantó la mano sin decir nada, el catedrático no le dedicó ni siquiera una mirada y pasó al otro apellido.

Después de llamar a lista, el profesor volvió a hacer silencio, nuevamente tensión.

- En esta primera clase, estudiaremos la definición de Derecho- volvió nuevamente a tomar la lista del curso- ¿para usted qué es Derecho, Rocca?

Fernando sintió que un frío le pasaba por todo el cuerpo, como cuando presentó la entrevista de admisión.

- El Derecho es como una regulación, son leyes o algo parecido.

El profesor no hizo ningún comentario ni expresión en su cara, sólo volvió a mirar la lista.

-¿Alguien tiene otra opinión?- dijo con tranquilidad, pareció un monje budista en su meditación.

Un par de manos se levantaron, un joven y una joven querían participar, estaban en las primeras filas.

El profesor volvió a mirar la lista.

- Rodríguez, ¿qué piensa de lo que dijo Rocca?

Un asustado muchacho de los asientos de atrás, que tenía bastante acné en su cara, emitió unos sonidos imperceptibles, el profesor le dijo que hablara más alto.

- ...pienso lo mismo que Roc, el Derecho es como leyes o algo parecido.

Fernando pensó por primera vez que estaba en el sitio indicado, pero no le gustó que a Rodríguez se le hubiera olvidado pronunciar bien su apellido.

El catedrático tampoco cambió su expresión a cambio de esto, dejó a los jóvenes de adelante con las manos levantadas, y escribió varias frases en el tablero.

Una hora y media de clase sobre las distintas definiciones de la palabra Derecho que han dado varias decenas de juristas de todo el mundo, y al final, advirtió la forma como se dice Derecho en diferentes idiomas, incluso en el rumano.

El profesor no volvió a pedir opiniones, muchos levantaban la mano, ya no eran los mismos chicos de adelante, pero el catedrático simplemente los ignoró. Diez minutos antes de acabar la clase, muchos parecían medio dormidos, otros hablaban ignorando la conferencia, y otros tomaban apuntes de manera convulsiva. Fernando tuvo algunos momentos de sueño, de recuerdo de la película que había visto el sábado anterior, miró nuevamente a algunas de las compañeras, pero en general tomó apuntes.

El catedrático abandonó el aula sin haberse presentado, pero dejó unas lecturas a los estudiantes para la siguiente sesión que sería el miércoles. Fernando tuvo su primera clase en la facultad de Derecho, miró su horario, y salió del salón para ver si hacía algún amigo.
(Este relato es ficción cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia)